Imprimir

ENTREVISTA A TEO PALACIOS

Escrito por javier Yuste González on . Escrito en Blog

Valoración del Usuario:  / 1
MaloBueno 

¡Comparte esta entrada!

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedIn

Entrevista a Teo Palacios
Javier Yuste González

uno

Natural de Dos Hermanas, Sevilla, Teo Palacios (1970) ha terminado siendo un nombre bastante conocido entre los que nos movemos en torno al lucero del género de la novela histórica. Sin embargo, este autor no ha querido encasillarse en un tema en concreto, como sucede con otros muchos. Igualmente, ha sido su deseo cultivar otros campos literarios desde que saltara al ruedo en 2010 con «Hijos de Heracles». Además colabora con varias publicaciones y programas de radio.

Hoy aprovechamos la ocasión para hacernos eco de su obra más reciente, «El trono de barro», en el cual se disecciona una figura tan oscura como Francisco de Sandoval, duque de Lerma y valido de Felipe III, y cuyo tiempo de gloria y desgracia transcurrió durante los años del Imperio en el que no se ponía el sol.

1. Mucho antes siquiera de que lanzaras tu primera novela, «Hijos de Heracles», ya estabas trabajando sobre la figura del duque del Lerma. ¿Cómo lo descubriste y cuándo decidiste dedicarle no poco de tu tiempo?
Hablar de cómo surgen las ideas para una novela no suele ser tarea fácil. En este caso, el pistoletazo de salida surge tras una visita al pueblo de Lerma durante unas vacaciones de Semana Santa. Allí me quedé sorprendido por la figura del Duque, quien prácticamente había quedado en el olvido pese a ser uno de los personajes más importantes de nuestra Historia. Empecé a investigar sobre él y terminé metiéndome en un proyecto de siete años del que nació El Trono de Barro.

2. La figura del duque de Lerma es controvertida y, por ello, también puede ser compleja de entender en un mundo real que hace palidecer hasta los más alocados sueños de George R. R. Martin. Corrupto pero, a la par, pacificador.
Es que las personas no somos solo luz u oscuridad. Tenemos mil matices que nos otorgan diferentes grados de gris. Es lo que ocurre con Francisco de Sandoval; Era un personaje corrupto, como la mayoría de los que llegan al poder, dicho sea de paso, pero eso no es impedimento para que intentara realizar algunos avances. Hay que recordar que durante su valimiento si firma la paz con el resto de potencias europeas y el Imperio alcanza su mayor extensión. Algo bueno debió hacer, junto con todo lo malo, claro.

3. Me comentaste antes de iniciar esta conversación, que vivimos una etapa paralela a la que ambienta tu novela. ¿Dirías que tropezamos dos veces con la misma piedra? ¿Crees que el virtuosismo que se debería esperar de los que ostentan el poder es una ilusión? ¿Un vano espejismo formado por la propia sociedad?
Totalmente. Las personas no estamos preparadas, en general, para “mandar” a otros. El egoísmo termina haciendo mella. El problema es de base; nos mueven las pasiones, todos queremos lo mejor para nuestros seres queridos. Si, por ejemplo, hay un trabajo disponible y una de las personas que optan a él es nuestro hermano, o nuestro sobrino, o nuestro mejor amigo, y lo necesita, y está en nuestra mano otorgarlo, ¿quién es el guapo que se negaría a hacerlo? Y lo mismo se puede aplicar a cualquier otro aspecto relacionado con el poder. Lord Acton decía que el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. Está en nuestra naturaleza.

dos

4. ¿Historia novelada o novela histórica? ¿Qué encontraremos entre tus páginas?
Pues un poco de todo. La mayor parte de la historia que se narra en El Trono de Barro ocurrió realmente, incluso los elementos más inverosímiles, como el fraude que sufrió Rodrigo Calderón relacionado con la búsqueda de la piedra filosofal. Pero es necesario crear ficción para unir todas las tramas, todos los personajes. En realidad, la línea es muy fina y existe una controversia importante, incluso entre los propios autores. En mi opinión lo importante no es el nombre que se le dé, sino la ejecución del libro. Si está escrito de forma interesante, que anime a avanzar en la lectura, si los personajes te sorprenden y quieres saber más de lo que ocurrió, has cumplido el objetivo. Eso es lo que yo busco en los libros que escribo.

5. La novela «El trono de barro» lleva ya unos meses peleándose en las estanterías de las librerías. ¿Qué crees que tiene tu propuesta literaria para hacerse un hueco entre el lector de novela histórica, más allá de traer el delicado asunto de la figura del duque de Lerma?
En parte la recuperación de un personaje olvidado, tal como decía anteriormente. Por otro lado, el hecho de que los paralelismos con la actualidad son evidentes, a pesar de que no fue algo intencionado, pues cuando comencé a trabajar en este proyecto los grandes casos de corrupción aún no habían salpicado nuestra política. En la novela se hace además una confrontación permanente entre las clases poderosas y el pueblo llano, cómo mientras unos viven sin pensar más que en sí mismos los otros tienen que buscarse la vida como pueden. Más de un lector me ha escrito sorprendido precisamente por el hecho de que, en cuatrocientos años de historia, nada ha cambiado.

6. En la lectura de tu novela habremos de estar atentos al propio Sandoval, pero ¿a qué otros personajes debemos prestar la debida atención, que crees que son fundamentales?
Es una novela en la que no hay un protagonista claro. Es cierto que gran parte de las páginas giran en torno a la figura del Duque como hilo conductor, pero en torno a él se desarrollan una serie de personajes increíbles. Margarita de Austria, la reina, quien apenas con quince años comenzó a crear una oposición férrea a la figura del hombre más importante del momento, o Lorenzo Ferrer y su esposa, Juana, que realizan un viaje sorprendente desde Guadix a París pasando por Madrid en un deseo de venganza. La novela tiene muchos personajes, todos ellos históricos excepto un par que aparecen de forma testimonial, que sin duda sorprenderán a los lectores por sus hechos y su forma de pensar. Algo a los que muchos les ha sorprendido es el epílogo de la novela, donde se explica de forma breve qué ocurrió con todos ellos al terminar los sucesos narrados en la novela.

7. Creo que esta pregunta es necesaria: para aquel que quiera profundizar en los aspectos históricos que te han servido para la trama, ¿qué bibliografía recomendarías?
La bibliografía sobre el Siglo de Oro es ingente. Si se quiere profundizar en la figura del Duque de Lerma, sin duda hay que leer la maravillosa biografía que escribió sobre él el profesor Antonio Feros. Otra de las figuras clave de la novela es Baltasar de Zúñiga, tío del que sería Conde-Duque de Olivares y uno de los principales opositores a Francisco de Sandoval; La Tesis de Rubén González Cuerva sobre su figura es magnífica. Como digo, hay infinidad de libros sobre la época. Hace un par de meses se publicó incluso una biografía sobre unos banqueros sevillanos que se arruinaron en época del valimiento del Duque de Lerma. Hay donde elegir y para todos los gustos.

8. ¿Crees que el “boom” literario en España de temática histórica está ayudando a que todos recordemos nuestra propia Historia? Aunque, quizá, siga siendo coto de unos pocos.
Realmente no creo que vivamos una explosión de lectura de novela histórica. La novela histórica es uno de los géneros preferidos de los lectores desde hace muchísimos años, ya desde El Nombre de la Rosa, o tal vez incluso antes. El lector de novela histórica suele ser bastante fiel al género, pero no creo que se esté produciendo un acercamiento masivo de lectores, tal como sí ocurrió hace unos años a la novela negra, por ejemplo.

Sin embargo, lo que sí se está viviendo es un interés inusual por nuestra Historia. Lo muestra las series de televisión que están en parrilla. Sea como sea, siempre es bueno conocer qué fuimos, qué nos hizo ser como somos.

9. Tengo entendido que la labor de presentar la novela para la editorial fue ardua para ti, mucho más allá de la paranoia del escritor en la que todo lo que se lee, escrito de su puño y letra, le parece que está mal.
El trabajo con esta novela fue todo un reto. Siete años de investigación y desarrollo de personajes, tramas… La versión que ha llegado a los lectores es la quinta, así que hay muchas horas detrás de cada página, muchas noches sin dormir, muchas lecturas y muchas anotaciones. Aun así, los editores están para intentar mejorar el producto que presentan a sus lectores, y con ese fin hacen las recomendaciones que creen oportunas. Soy de los autores que piensan que siempre es bueno tener diferentes puntos de vista sobre la mesa. Cuando me comentan algo que, tal vez, pueda ser mejorado, procuro analizarlo de un modo frío; si pienso que la sugerencia es buena, me toca volver a trabajar para pulir los detalles. Un libro es un producto en el que intervienen muchas personas, aunque el responsable último del texto es, sin duda, el escritor.

tres

10. Me gusta saber, además, si has vivido alguna anécdota que no esperabas que te pudiera suceder mientras investigabas, escribías y, también, presentabas al público la novela.
Siempre hay anécdotas curiosas. Por ejemplo, para la primera versión de la novela no encontraba un título con el que sentirme cómodo. Por fin me decidí por Pecado Capital, pues todo en el libro gira en torno a algunos pecados capitales como la avaricia o la envidia. El mismo día que decidí el título estaba documentándome para escribir la escena de la muerte de Felipe II, y entonces descubrí que en frente del monarca se había colocado un cuadro de El Bosco titulado, precisamente, La Mesa de los Pecados Capitales.

Una de las cosas que más he disfrutado ha sido la posibilidad de presentar la novela en el palacio que construyó el Duque, en Lerma. Estar precisamente en uno de sus salones hablando sobre él, sobre cómo se construyó el edificio, etc., fue un privilegio.
Anécdotas sobre lo que escribimos siempre hay, son esas casualidades las que hacen interesante nuestro trabajo como novelistas.

11. Dejando de lado el centro de esta entrevista, que es tu última novela. Vamos a darte un respiro: a buen seguro, estarás más que harto de contestar lo que te voy a preguntar, pero ¿con qué canto de sirena te cruzaste para ponerte a escribir? Hay muchos, pero, ¿cuál fue el tuyo? Nos gustaría saberlo.
En realidad no sé cómo contestar a esto. Solo puedo decir que escribo desde muy, muy pequeño, por supuesto, historias por completo irrelevantes, pequeños cuentos porque había leído El Corsario Negro y cosas así. Luego la vida te lleva por caminos insospechados y no fue hasta 2007, cuando estalló la burbuja inmobiliaria y me quedé en paro, cuando me planteé la posibilidad real de escribir con intención de que mis historias llegaran a los lectores. Y aquí estoy, cuatro novelas más tarde.

12. Ha pasado poco más de un lustro desde tu estreno en el mundo de la literatura como autor. ¿Cómo ha evolucionado tu forma de contar las historias? ¿Tus inquietudes?
Creo que lo principal fue perder el miedo. Escribir novela histórica me daba auténtico pavor, pensaba que podía meter la pata en cualquier momento, y eso me atenazaba. Con el tiempo te vas desembarazando de esa sensación y aceptas que no escribes tesis, sino novelas. Así que te relajas y tus historias pasan a ser más fluidas.

En cuanto a mis intereses, en realidad no han cambiado; me fijo en cualquier época, cualquier personaje, cualquier historia que a mi me resulte interesante por algún motivo. A partir de ahí comienzo a investigar y si creo que es posible, y me siento capaz de hacerlo, me pongo a trabajar en un nuevo proyecto.

13. Eres un autor asentado en el género de la novela histórica, pero que ha sabido ir saltando en el Tiempo entre los siglos. ¿Qué podremos esperar de ti en los próximos meses?
Pues mi siguiente novela nos llevará al S. I para investigar un extraño caso de asesinato, y hasta aquí puedo leer si no quiero que mi editora tenga más que algunas palabras conmigo. La novela ya está terminada y en unos meses entrará en fase de producción.

Ahora empiezo a trabajar en un proyecto nuevo, que me llevará de nuevo al S. XI, época que ya traté en La Predicción del Astrólogo, pero en una localización diferente y sin que tenga nada que ver con esa historia.

cuatro

14. Bueno, ya hemos llegado al final de la entrevista tras robarte quizá demasiado tiempo. ¿Qué pregunta crees que nos hemos dejado en el tintero y, si la hay, qué responderías?
Las entrevistas son como son, cada entrevistador tiene sus curiosidades y sus intereses y siempre hay cosas sobre las que se puede ahondar. Por ejemplo, no hemos hablado de la expulsión morisca, que produjo un auténtico caos en los reinos y su economía, ni sobre la relación que mantuvo Francisco con sus hijos, que fue tormentosa y le causó bastante infelicidad.

 

Saludos.

¡Comparte esta entrada!

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedIn

No tienes permiso para dejas comentarios

Download from BIGTheme.net free full premium templates