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EL CONDADO DE CASTILLA

Escrito por Tomás San Clemente de Mingo on . Escrito en Medieval

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EL CONDADO DE CASTILLA

Tomás San Clemente De Mingo

 

 

La primera mención de Castilla aparece en un documento del año 800, refiriéndose a una pequeña comarca situada al norte de la actual provincia de Burgos. Era una zona expuesta permanentemente a las razzias cordobesas (musulmanas), pues cuando atacaban al reino astur solían penetrar desde el valle del Ebro. De ahí la abundancia de fortificaciones (y presumiblemente el propio nombre de Castilla - al-Qila en árabe-) y el carácter fronterizo del territorio.
Las peculiaridades de aquel territorio obedecían al hecho de que la repoblación de aquel territorio el protagonismo había recaído a los vascones, gentes apenas romanizadas, al alejamiento de la corte, que impulsó a los habitantes de esa zona a regirse por la costumbre, a la menos estratificación social y a la originalidad de la lengua romance que SE estaba gestando a partir del latín vulgar.

Cómo ya hemos comentado la zona era lugar de paso fácil para las hordas musulmanas , y la defensa, muy personal necesariamente, favorecía la autonomía administrativa y militar. Estas condiciones precarias de vida no podían despertar las ambiciones de los magnates ni la atención de los grandes centros monásticos. Sólo quienes iban en busca de una mayor libertad de acción podían arriesgarse a residir en el territorio; fundando granjas aisladas o villas, o en grupos de varias familias que cultivaban en común las tierras y realizaban actividades de pastoreo.Los primeros condes de nombre conocido que actuaron en este territorio, fortificándolo fueron designados por los reyes de león a modo de título vitalicio. Territorio que se fue ampliando poco a poco hacia los límites de los reinos de León y Navarra. Castilla no era un condado organizado, sino un conjunto de pequeños condados que dependían de la voluntad regia de los soberanos astures leoneses.

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El conde Rodrigo, repobló Amaya (860) por orden de Ordoño I. Su hijo el conde Diego Rodríguez, por encargo de Alfonso III, pobló Ubierna (882), Burgos (884) y Cardeña (899), mientras Nuño Nuñez restauraba las fortificaciones de Castrojeriz (882) y, a principios del siglo X, recibía el título de conde de Castilla la Vieja, en tanto que, simultáneamente, Vigila Jiménez era conde de Álava (882), Gonzalo Téllez era conde Lantarón y Cerezo (al este), y Gonzalo Fernández se titulaba conde de Burgos y restauraba el castro de Lara (902). Los cuatro condados de Álava, Lantarón, Castilla y Burgos constituían la primera organización de las tierras orientales del reino de León.
El rey García I, casado con una castellana, hizo que en 912, fuesen pobladas las tierras próximas al Duero: Roa, por Nuño Núñez, conde la Vieja Castilla; Osma, por Gonzalo Téllez, conde de Lantarón-Cerezo, y Clunia y San Esteban de Gormaz por Gonzalo Fernández, conde de Burgos, esposo de Muniadona, probable nieta de Ordoño I, y padre de Fernán González.
Entre 912 y 917 fue conde de Castilla dicho Gonzalo Fernández. En el 917 pasó a serlo Fernando Ansúrez. Debió de haber altercados en el territorio debido a rivalidades jurisdiccionales, por lo que el rey Ordoño II decidió convocar a todos los condes del mismo y los llevó prisioneros a León (920). Tal vez decidera que las dos familias compartieran el dominio de Castilla, puesto que hacia 930 la de Gonzalo Fernández gobernaba la zona del Arlanza y Duero, mientras que la de Fernando Ansúrez lo hacía en la del Arlanzón y Ebro. El papel de Gonzalo Téllez había concluido con anterioridad.
El hijo de Gonzalo Fernández, Fernán González (929-970), después de regir la zona de Lara como conde, casó con Sancha (hermana de García Sánchez I de Navarra y de la reina Urraca, esposa de Ramiro II) y pasó a ser también conde de Castilla la Vieja, de Lantarón, de Álava y de Burgos, uniendo en su persona los distintos honores condales de Castilla gracias al favor que le dispensa su cuñado el rey astur-leonés. Tomó parte en la batalla de Simancas (939) y posteriormente, con la idea de retener y protegerse de los musulmanes, se erigieron nuevos castillos como los de Curiel y Peñafiel. También se creo el condado de monzón, otorgado a Assur Fernández, probablemente hijo de Fernando Ansúrez. Este condado, al sur de los territorios de Carrión y de Castrojeriz, incluía Palencia y cortaba la expansión castellana por el sudoeste. Fernán González estimó que lesionaba sus intereses y se rebeló (943). Ramiro II le privó de sus honores y le encarceló en león (944), mientras nombraba a Assur Fernández, conde de Castilla.


Tres años hubo de permanecer en león Fernán González, hasta prometer obediencia a Ramiro II. Fue perdonado y le confió el condado de Burgos (947). El primogénito del rey, Ordoño, casó con una hija de Fernán González, Urraca, para sellar la reconciliación. Al morir Ramiro I, Fernán González aprovechó los disturbios de la sucesión para vincular a su casa el condado de Castilla. Además, despechado porque el heredero, Ordoño III, había abandonado a Urraca, Fernán González prestó ayuda al infante rebelde (Sancho I). Ordoño venció a su antiguo suegro y el conde de Burgos volvió al servicio de su rey.
No tardaría mucho Fernán González en una nueva confabulación contra el nuevo rey Sancho I el Craso (951) y en reconocer al ciego Ordoño IV, a quién dio por esposa a Urraca (la repudiada por Ordoño III). Ordoño IV se refugió en Burgos. Los castellanos le permitieron dejar allí a su mujer y dos hijos, pero le obligaron a refugiarse en tierras musulmanas, donde murió. Fernán apoyó a Ordoño hasta que se consolidó el dominio de Sancho I el Craso, momento en que prestó sumisión a éste y luego, tras el fallecimiento del Craso (966), no tuvo inconveniente en aceptar a su hijo Ramiro III, de cinco años de edad. La minoría de edad permitiría a Fernán González actuar con mayor independencia y vincular el condado de Castilla a su familia en los años que mediaron hasta su muerte (970).
Desde 970 Castilla estuvo regida por su hijo García Fernández (970-995), quien procedería a reestructurar el condado y a llevar la iniciativa en la lucha contra el islam. Dio a los habitantes de Castrojeriz (974) su famosos fuero, que les permitía convertirse en caballeros con sólo tener caballo y equipo militar para el combate. Se casó con la hija del monarca ilegítimo Bermudo II (992) y en aquellos años, tuvo la desgracia de coincidir con las incursiones devastadoras en todas las tierras fronterizas de Almanzor (987), paralizando la labor repobladora.

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La situación, cada vez más grave de la monarquía leonesa, en cuyo trono se sentaron dos niños: Alfonso V (999) y su hijo Bermudo III (1028), acabó de consolidar la desvinculación castellana, bajo el nuevo conde Sancho Garcés (995-1017), instaurado con la protección vigilante de Almanzor. El 1011 los cordobeses, devolvían al conde Sancho Garcés Gormaz, San Esteban, Coruña del Conde (Clunia), Osma y otras fortalezas con la promesa de entregar Berlanga.
Al morir Sancho Garcés (1017) el condado limitaba con León por los ríos Deva y Pisuerga, y con Navarra por la demarcación de la antigua Tarraconense hasta tierras de Soria. Sus tres hijas las había casado con el conde barcelonés Berenguer Ramón I, con Sancho III el Mayor de Navarra y con Bermudo III. Su hijo y heredero García contaba con siete años de edad al morir el padre. Alfonso V de León creyó poder recuperar su predominio, pero los consejeros del conde pidieron protección al rey de Navarra y éste se la prestó.
Una vez desparecido Alfonso (1028), el doble enlace del rey Bermudo III con Urraca Teresa, hermana del conde de Castilla García Sánchez, y de la hermana de Bermudo, Sancha, con el conde, no pudo completarse por la muerte de García Sánchez en manos de los Vela (1029) y Castilla entró en la órbita de Navarra, por un golpe audaz de Sancho el mayor (1029), esposo de la hermana y heredera del difunto conde (doña Mayor). De este modo Sancho de Navarra, pasó a gobernar el condado en nombre de su mujer, anexionando a su reino los territorios de Trasmiera, Bureba y Álava y los transmitió a su hijo Fernando (segundo hijo), último conde (desde 1029) y primer rey (desde 1037).

 

BIBLIOGRAFÍA: RIU RIU Manuel: Edad Media (711-1500), Madrid, 1989

 

SALUDOS

 

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Comentarios   

-1 #4 Javier Iglesia 21-03-2014 12:56
Se me olvidó. Para quien quiera profundizar os recomiendo esta web www.condadodecastilla.es
0 #3 Javier Iglesia 21-03-2014 12:55
Buena síntesis de la historia. Solo señalarte que actualmente el documento del año 800, la fundación de San Emeterio de Taranco de Mena, se considera apócrifo y las primeras menciones del nombre de Castilla que aparecen en documento perfectamente válidos son de unos años después, de mediados del siglo IX, casi coincidiendo con su primer conde: Rodrigo
0 #2 Tomás San Clemente 05-03-2014 15:44
Muchas gracias Miguel- Ángel. Un saludo
+2 #1 Miguel-Ángel 05-03-2014 13:02
La historia se escribe, así, con nombres propios. Es imposible inventarla o cambiar su contenido, como pretenden algunos. Creo que "HRM" hace una buena labor pedagógica, informando de nombres y fechas concretas, sobre el arduo camino que recorrieron las gentes de nuestro país hasta su unificación, convirtiéndolo en un solo reino, el reino de España, nuestra nación. Gracias, por recordarnos cómo hemos llegado hasta aquí.

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