Imprimir

LA AMENAZA MAGIAR

Escrito por Tomás San Clemente de Mingo on . Escrito en Medieval

Valoración del Usuario:  / 3
MaloBueno 

¡Comparte esta entrada!

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedIn

le

 

LA AMENAZA MAGIAR

Tomás San Clemente De Mingo

 

Durante el siglo VIII los reyes francos carolingios restablecieron su poder sobre los bávaros, y el propio Carlomagno dirigió a los francos y a los bávaros a partir del 791. Hacia el 803 los ávaros habían sido rechazados hasta los ríos Fischa y Leitha, abriendo de esta manera una vasta área de de asentamientos. En dicha región se estableció un sistema de marcas que se extendía desde el Danubio hasta el Adriático. Lejos de establecerse la tranquilidad, la región continuó siendo acosada, debido a la rebelión eslava, a los ataques de los búlgaros, a las rivalidades internas y a las intervenciones del reino de Moravia (potencia eslava al norte). Pero lo peor, con diferencia, fue la invasión de los magiares a finales del siglo IX.

ma
Jacques Heers afirmaba que" aparecieron hacia el año 875, atravesaron los Cárpatos y se instalaron en Panonia, de donde expulsaron a los campesinos y a los misioneros (1)". No eran, en principio, muy numerosos y fueron utilizados como mercenarios en el conflictos entre los francos y moravos. A partir del 896 llegaron en masa a lo que se iba denominar llanura húngara. En el 898 , realizaron terribles incursiones anuales contra los campos y monasterios de Alemania (desde Baviera al mar del Norte), de la Galia (llegaron a los alrededores de parís y de Orleans en 937, y asolaron Borgoña y el valle del Ródano hasta la Camarga) y de Italia (llanura del Po, montañas centrales e incluso la cuencas de los ríos del Adriático).
Los ejércitos magiares basaban su destreza en el uso del caballo, que de forma innovadora, y tal vez ello les daba una notable superioridad, herraban sus caballos y usaban estribos. Lo que es indudable es que se mostraron inicialmente muy superiores a las fuerzas francas.El miedo al jinete húngaro aparece de forma obsesiva en las crónicas y folklore de la época (2). Tanto es así que desde el valle del Danubio, los ejércitos magiares asaltaron los territorios limítrofes y obtuvieron victorias en el campo de batalla; en el 906 derrotaron a los Moravos; al año siguiente hicieron lo propio con el ejército de los bávaros en Pressburg y en el 908 deshacían las fuerzas de Luís el niño ( rey de Francia oriental y Lotaringia) masacrando a todos los comandantes alemanes. Las marcas carolingias se derrumbaron y la frontera bávara se retiró hasta el Enns.

Enrique I el Pajarero, a la sazón, duque de Sajonia desde 912 y rey de la Francia oriental desde el 919, cuyo sobrenombre se debe a su afición por la caza de aves, en el mismo año de su coronación fue derrotado por los magiares en la batalla de Puchen, haciéndole pagar tributo durante los siguientes 10 años. En el 932 se negó a realizar ningún pago más y se enfrentó a los húngaros en 933 derrotándolos, por primera vez, en la batalla de Merseburgo.

pajare

Enrique I el pajarero

No fue hasta el 10 de agosto del 955, cuando Otón I y sus germanos (8.000 caballería pesada), derrotaron definitivamente a las fuerzas magiares (17.000 caballería ligera) en la batalla de Lechfeld.
Otón I utilizó su poder y prestigio para convertirse en el emperador del Sacro imperio Romano en 962, el primero en una línea ininterrumpida de emperadores en un sistema de gobierno centrado en el mundo germánico y que iba a extenderse hasta el 1806.


BIBLIOGRAFÍA:

- BELLER Steven: Historia de Austria, Madrid, 2009
- HEERS Jacques: Historia de la Edad Media, Barcelona, 1979


1 Heers Jacques: Historia de la Edad Media, Barcelona, 1979, p. 59
2 IBIDEM

 

SALUDOS

------------------------------------------------------------

¡Comparte esta entrada!

Enviar a FacebookEnviar a Google PlusEnviar a TwitterEnviar a LinkedIn

No tienes permiso para dejas comentarios

Download from BIGTheme.net free full premium templates